(Segunda parte)
41
Camilo tiene amarrado
Junto a su cuello un pañuelo,
Y el aceite de su pelo
Le da un brillo exagerado.
Arroja el sombrero a un lado,
Se afloja la guayabera,
Tose, como si quisiera
Deshacerse de la murria,
Y al compás de la bandurria
Se expresa de esta manera.
42
Oh maldita sociedad
Con tu repetido nombre,
Como te burlas del hombre
Que vive en la soledad.
Fantasma de la maldad,
Vestiglo torturador,
Hado travieso, traidor,
Mano dura y homicida,
Como marchitas mi vida
Y te burlas de mi amor.
43
Desgracia es haber nacido
Sin esperanza ninguna
Y sin bienes de fortuna
Vivir lo que yo he vivido.
Sufrir como yo he sufrido
Por un ángel bienhechor
Y contemplar mi labor
Como perdido tesoro
Porque viene a ser el oro
Obstáculo de mi amor.
44
Todos los trabajadores
A Camilo celebraron
Y juntos le tributaron
Aplausos atronadores.
Y ligada a los rumores
De la clase popular
Salió Estrella, sin mostrar
Su pena, callada y fiera
Para que nadie la viera
Amargamente llorar.
45
Arniella no se dio cuenta
Exacta del incidente,
Y Estrellita nuevamente
En la sala se presenta.
En su rostro no aparenta
Amargura ni sufrir,
Y después de recibir
De todos la admiración
Se termina la reunión
Y se recoge a dormir.
46
Aquella noche la luna,
Sugestiva y caprichosa,
Dibujaba en cada rosa
Su faz, sin mancha alguna.
Y siendo como la una
Surge por la casa aquella
Un hombre que se descuella
Muy junto a la celosía,
Y es Camilo que tenía
Una cita con Estrella.
47
¿Pero cómo pudo ser
esa cita concertada?
Cuando él no le dijo nada
Ni apenas la pudo ver.
Es que Estrella al no poder
Conversar con él siquiera,
Procuró de esa manera
Ver su enigma despejado
Y le trasmitió el recado
Con Pepa la cocinera.
48
Camilo lanza un silbido
- que es la consigna de Estrella -,
y cuyo rumor por ella
es perfectamente oído.
Con un ligero vestido
Sala hasta el jardín la diosa,
Y con la voz temblorosa
Le dice, queda y aparte:
“Te cité para confiarte
una misión peligrosa.”
49
“Yo se que sufres por mi
una pasión desmedida
y también se va mi vida
Languideciendo por ti.
Cuando cantas por ahí
Tu más sana aspiración,
Me golpea tu razón
Como duros latigazos
Y parece que a pedazos
Se me escapa el corazón.
50
“Camilo, soy prisionera
por ajena voluntad,
porque ni la libertad
del amor tengo siquiera”
Y antes su voz lastimera
Camilo le dijo así:
“ Oh, ya me tienes aquí,
para liberarte vengo,
y exígeme lo que tengo
Estrella, que hacer por ti.”
51
“Si estás dispuesto por mí
a sacrificar tu suerte,
lo que quiero agradecerte
es que me saques de aquí.
Porque de seguir así
En la tristeza sumida
Veré mi fresca y florida
Juventud palidecer
Como la que viene a ser
Presa de la propia vida.”
52
“Tú sabes que don Patricio
te quiere entrañablemente
y que un golpe contundente
le haría perder el juicio.
Imagínate el prejuicio
Para un padre, que es buen hombre,
Provocarlo, que se asombre
Entre adiós y entre agravios
Hasta brotar de sus labios
La maldición de mi nombre.”
53
Con la hacienda el vecindario
Entre el silencio dormía,
Y Estrellita suyo hacía
El consejo extraordinario.
Como cuentas de un rosario
Sus lágrimas en el suelo
Formaban fértil arroyuelo
Y Camilo, consecuente,
Sobre aquel rostro inocente
Empapaba su pañuelo.
54
“No llores, niña querida,
y resígnate a esperar
a ver si puedo cambiar
el futuro de tu vida.”
Y ya más restablecida
Estrella le contestó:
“Yo no puedo seguir…, no,
sufriendo la opresión fuerte
ni conforme con la suerte
que el mundo me deparó.
55
“Camilo, mi amor, te ruego
que destruyas la cadena
que tan férrea me condena
a llegar a donde llego.
Reacuérdate que reniego,
Con razón, del hado cruel
Que en agitado tropel
Me obliga a que me descombre
Fingiéndole amor a un hombre
Que nunca soñé con él.”
56
Así dijo: …Y al estilo
De guajirita cubana
Juntó su boca de grana
A la boca de Camilo.
Y ya casi…, casi al filo
Auroral del nuevo día,
Se agitó la sitiería
Con los gallos que cantaban
Y los amantes estaban
Abrazados todavía.
57
Ya Moncada en su trajín
En la cocina se hallaba,
Pero ni se imaginaba
A su hija en el jardín.
Entra en su cuarto, por fin,
Estrella para acostarse
Y Camilo a presentarse
A su jefe inconsecuente
Simulando, seriamente
Que acababa de levantarse.
58
Pasa por el comedor
- sin que el sueño se lo prive –,
y en la cocina recibe
órdenes del superior.
Su cotidiana labor
Comienza con mano experta;
Y la vaquería alerta
para un rápido reparto,
y como a las nueve y cuarto
Estrellita se despierta.
59
Moncada indiscretamente
Le dice a Doña María:
“Ya se está llegando el día
que Estrella ni lo presiente,
pues a fines del presente
mes me tienen avisado
que llevemos al poblado
con todo lo suyo a Estrella,
que se casará con ella
nuestro amigo el abogado.
60
“Para siempre se unirán
los muchachos ese día
y con mayor garantía
mis negocios marcharán.
Los colindantes tendrán
Que respetar mi cercado,
Y quizás algún ganado
Ajeno rescataremos,
Porque ya entonces tendremos
En la casa un abogado.
61
Yo sé bien que para Estrella
no es grato el abogadito;
pero es que yo necesito
matrimoniarlo con ella.
Teniendo al doctor Arniella
mejora mi situación .
Ya verás la posición
que nos iremos ganando.
Y Estrella estaba escuchando
Toda la conversación.
62
Muy triste se levantó
y dándose maquillaje
estaba cuando de viaje
un mensajero llegó.
Impaciente preguntó
por la señorita Estrella
y conducido ante ella
le entregó con mano fría
un sobre que remitía
Marión la hermana de Arniella
63
Marión confidencialmente
a Estrellita le decía
como su hermano aquel día
pecó de forma indolente.
Y agregaba ten presente
que mi buen hermano Estrella
ha raptado a una doncella
que lo acompañó a un convite,
pero mi padre no admite
el matrimonio con ella.
64
Tu perdona la locura
cometida por mi hermano
hoy víctima del mal sano
destino que lo tritura;
pero arrepentido jura
que aunque el mal paso fue así
muy pronto irá por ahí.
para darte explicaciones
por las buenas intenciones
Que aún abriga por ti.
65
Estrella exclamó mejor
y tiró la carta abierta
porque ya encontraba puerta
de salida a su dolor.
Y llamando a su señor
Padre ,que ahora había llegado,
le dijo Padre estimado,
según me cuenta Marión,
todo el sol de tu ilusión
en un día se ha eclipsado.
66
De que sol hablas Estrella
que dices que se ha eclipsado
hablo del paso mal dado
por mi exprometido Arniella.
Repasa la carta aquella
enviada por Marión
donde con su explicación
me hace saber que su hermano
ha caído en el pantano
hondo de la corrupción
67
En el pueblo ha seducido
a cierta mujer incauta
y ya eso altera la pauta
del juramento ofrecido.
Ya su hermana ha prometido
que dejará esa mujer
enseguida para ser
mi esposo y vivir por mi,
pero que no vuelva aquí
que no lo quiero ni ver.
68
De dolor y de agonía
movió la boca Moncada
tragándose la mascada
del tabaco que traía.
Y le dijo niña mía
yo soñaba de que él
sería tu esposo fiel,
pero al conducirse así
que no venga más aquí
y el diablo cargue con él.
69
Ahora te voy a decir
que en ese mismo poblado
hay otro buen abogado
que te podía convenir.
Y Estrella sin recubrir
a gastados pormenores.
Le dijo no más doctores,
pensemos en ganadores,
en peones o en monteros
que sean trabajadores.
70
Pero es posible hija mía
que ensombrezcas tu sendero
de que apuros un montero
mañana te sacaría.
Yo no te preemitiría
que manches nuestro pasado
ni puede ser aceptado
que te vayas a casar
con quien quiera disfrutar
de lo que yo tengo ahorrado.
71
Padre te pido perdón
por lo mucho que te quiero,
pero sabrás que un montero
hoy vive en mi corazón.
Un joven de condición,
trabajador y entusiasta
que sí gasta, solo gasta
lo que su labor le enseña
y con o nuestro no sueno
porque lo suyo le basta.
72
¿Pero quién es el montero?
dilo Estrella ,pronto, dilo,
ese joven es Camilo
mi futuro compañero.
Es el joven a quien quiero
con firmeza y con vehemencia
y si por tu resistencia
tú lo alejas de mi lado.
Hazte el cargo que has tronchado.
Sin compasión mi existencia.
73
Con la blasfemia en la boca
gritó nervioso Moncada,
muchacha desordenada
¿acaso te has vuelto loca?
Se ve que tienes muy poca
experiencia .Eso es lo cierto
formalizar un concierto
de amor que no te conviene
con un joven que no tiene
ni donde caerse muerto.
74
Basta padre de ambición
nunca he soñado riqueza
lo que yo quiero es pureza
hallar en mi corazón.
Cariño ,buena intención
Y más sanos adelantos
porque aborrezco a los tantos
que en la carrera del mal
amasan un capital
con sangre ,odios y llantos.
75
Así dijo y vio llegar
a Camilo su tesoro
cabalgando sobre el moro
en rítmico galopar.
Y Moncada si cambiar
su gesto contradictorio
con nerviosismo notorio
a Camilo le gritó:
ya su labor terminó
pase por el escritorio
76
Camilo como en sueño
el mandato obedeció
y serio se presentó
en la oficina del dueño.
El cual apretando el ceño
dos mil insultos le lanza
y le agrega .Sin tardanza
se va ,no lo quiero ver
que ya usted dejó de ser
el hombre de mi confianza.
77
No faltara más que tenga
en mi casa un empleado
de mi hija enamorado
y sin que a mi me convenga.
Le ruego que más no venga
aquí por la finca mía,
váyase a la serranía
que fue su cuna hasta ayer
y búsquese una mujer
de su igual categoría.
78
Camilo palideció
y fijando la mirada
al caballero Moncada
de esta manera le hablo.
El culpable he sido yo
o mi destino mal trecho;
pero sufriré derecho
la carga de los reveses,
y gracias le doy mil veces
por todo el bien que me ha hecho.
79
Yo comprendo que soy pobre
para mezclar el destino
de un corazón de platino
al mío de plomo y cobre.
.Pero quiero que le sobre
la seguridad, Moncada
que ha esa hija idolatrada
que vierte el llanto más fiero
con toda el alma la quiero
sin perjudicarla en nada.
80
Moncada meditativo
ni siquiera se movía,
quizás porque no tenía
justificado motivo.
Y Camilo con el vivo
principio de su decencia
se encamino con prudencia
acallando el atropello
a recoger todo aquello
que era de su partencia.
(Continuará...)
Camilo tiene amarrado
Junto a su cuello un pañuelo,
Y el aceite de su pelo
Le da un brillo exagerado.
Arroja el sombrero a un lado,
Se afloja la guayabera,
Tose, como si quisiera
Deshacerse de la murria,
Y al compás de la bandurria
Se expresa de esta manera.
42
Oh maldita sociedad
Con tu repetido nombre,
Como te burlas del hombre
Que vive en la soledad.
Fantasma de la maldad,
Vestiglo torturador,
Hado travieso, traidor,
Mano dura y homicida,
Como marchitas mi vida
Y te burlas de mi amor.
43
Desgracia es haber nacido
Sin esperanza ninguna
Y sin bienes de fortuna
Vivir lo que yo he vivido.
Sufrir como yo he sufrido
Por un ángel bienhechor
Y contemplar mi labor
Como perdido tesoro
Porque viene a ser el oro
Obstáculo de mi amor.
44
Todos los trabajadores
A Camilo celebraron
Y juntos le tributaron
Aplausos atronadores.
Y ligada a los rumores
De la clase popular
Salió Estrella, sin mostrar
Su pena, callada y fiera
Para que nadie la viera
Amargamente llorar.
45
Arniella no se dio cuenta
Exacta del incidente,
Y Estrellita nuevamente
En la sala se presenta.
En su rostro no aparenta
Amargura ni sufrir,
Y después de recibir
De todos la admiración
Se termina la reunión
Y se recoge a dormir.
46
Aquella noche la luna,
Sugestiva y caprichosa,
Dibujaba en cada rosa
Su faz, sin mancha alguna.
Y siendo como la una
Surge por la casa aquella
Un hombre que se descuella
Muy junto a la celosía,
Y es Camilo que tenía
Una cita con Estrella.
47
¿Pero cómo pudo ser
esa cita concertada?
Cuando él no le dijo nada
Ni apenas la pudo ver.
Es que Estrella al no poder
Conversar con él siquiera,
Procuró de esa manera
Ver su enigma despejado
Y le trasmitió el recado
Con Pepa la cocinera.
48
Camilo lanza un silbido
- que es la consigna de Estrella -,
y cuyo rumor por ella
es perfectamente oído.
Con un ligero vestido
Sala hasta el jardín la diosa,
Y con la voz temblorosa
Le dice, queda y aparte:
“Te cité para confiarte
una misión peligrosa.”
49
“Yo se que sufres por mi
una pasión desmedida
y también se va mi vida
Languideciendo por ti.
Cuando cantas por ahí
Tu más sana aspiración,
Me golpea tu razón
Como duros latigazos
Y parece que a pedazos
Se me escapa el corazón.
50
“Camilo, soy prisionera
por ajena voluntad,
porque ni la libertad
del amor tengo siquiera”
Y antes su voz lastimera
Camilo le dijo así:
“ Oh, ya me tienes aquí,
para liberarte vengo,
y exígeme lo que tengo
Estrella, que hacer por ti.”
51
“Si estás dispuesto por mí
a sacrificar tu suerte,
lo que quiero agradecerte
es que me saques de aquí.
Porque de seguir así
En la tristeza sumida
Veré mi fresca y florida
Juventud palidecer
Como la que viene a ser
Presa de la propia vida.”
52
“Tú sabes que don Patricio
te quiere entrañablemente
y que un golpe contundente
le haría perder el juicio.
Imagínate el prejuicio
Para un padre, que es buen hombre,
Provocarlo, que se asombre
Entre adiós y entre agravios
Hasta brotar de sus labios
La maldición de mi nombre.”
53
Con la hacienda el vecindario
Entre el silencio dormía,
Y Estrellita suyo hacía
El consejo extraordinario.
Como cuentas de un rosario
Sus lágrimas en el suelo
Formaban fértil arroyuelo
Y Camilo, consecuente,
Sobre aquel rostro inocente
Empapaba su pañuelo.
54
“No llores, niña querida,
y resígnate a esperar
a ver si puedo cambiar
el futuro de tu vida.”
Y ya más restablecida
Estrella le contestó:
“Yo no puedo seguir…, no,
sufriendo la opresión fuerte
ni conforme con la suerte
que el mundo me deparó.
55
“Camilo, mi amor, te ruego
que destruyas la cadena
que tan férrea me condena
a llegar a donde llego.
Reacuérdate que reniego,
Con razón, del hado cruel
Que en agitado tropel
Me obliga a que me descombre
Fingiéndole amor a un hombre
Que nunca soñé con él.”
56
Así dijo: …Y al estilo
De guajirita cubana
Juntó su boca de grana
A la boca de Camilo.
Y ya casi…, casi al filo
Auroral del nuevo día,
Se agitó la sitiería
Con los gallos que cantaban
Y los amantes estaban
Abrazados todavía.
57
Ya Moncada en su trajín
En la cocina se hallaba,
Pero ni se imaginaba
A su hija en el jardín.
Entra en su cuarto, por fin,
Estrella para acostarse
Y Camilo a presentarse
A su jefe inconsecuente
Simulando, seriamente
Que acababa de levantarse.
58
Pasa por el comedor
- sin que el sueño se lo prive –,
y en la cocina recibe
órdenes del superior.
Su cotidiana labor
Comienza con mano experta;
Y la vaquería alerta
para un rápido reparto,
y como a las nueve y cuarto
Estrellita se despierta.
59
Moncada indiscretamente
Le dice a Doña María:
“Ya se está llegando el día
que Estrella ni lo presiente,
pues a fines del presente
mes me tienen avisado
que llevemos al poblado
con todo lo suyo a Estrella,
que se casará con ella
nuestro amigo el abogado.
60
“Para siempre se unirán
los muchachos ese día
y con mayor garantía
mis negocios marcharán.
Los colindantes tendrán
Que respetar mi cercado,
Y quizás algún ganado
Ajeno rescataremos,
Porque ya entonces tendremos
En la casa un abogado.
61
Yo sé bien que para Estrella
no es grato el abogadito;
pero es que yo necesito
matrimoniarlo con ella.
Teniendo al doctor Arniella
mejora mi situación .
Ya verás la posición
que nos iremos ganando.
Y Estrella estaba escuchando
Toda la conversación.
62
Muy triste se levantó
y dándose maquillaje
estaba cuando de viaje
un mensajero llegó.
Impaciente preguntó
por la señorita Estrella
y conducido ante ella
le entregó con mano fría
un sobre que remitía
Marión la hermana de Arniella
63
Marión confidencialmente
a Estrellita le decía
como su hermano aquel día
pecó de forma indolente.
Y agregaba ten presente
que mi buen hermano Estrella
ha raptado a una doncella
que lo acompañó a un convite,
pero mi padre no admite
el matrimonio con ella.
64
Tu perdona la locura
cometida por mi hermano
hoy víctima del mal sano
destino que lo tritura;
pero arrepentido jura
que aunque el mal paso fue así
muy pronto irá por ahí.
para darte explicaciones
por las buenas intenciones
Que aún abriga por ti.
65
Estrella exclamó mejor
y tiró la carta abierta
porque ya encontraba puerta
de salida a su dolor.
Y llamando a su señor
Padre ,que ahora había llegado,
le dijo Padre estimado,
según me cuenta Marión,
todo el sol de tu ilusión
en un día se ha eclipsado.
66
De que sol hablas Estrella
que dices que se ha eclipsado
hablo del paso mal dado
por mi exprometido Arniella.
Repasa la carta aquella
enviada por Marión
donde con su explicación
me hace saber que su hermano
ha caído en el pantano
hondo de la corrupción
67
En el pueblo ha seducido
a cierta mujer incauta
y ya eso altera la pauta
del juramento ofrecido.
Ya su hermana ha prometido
que dejará esa mujer
enseguida para ser
mi esposo y vivir por mi,
pero que no vuelva aquí
que no lo quiero ni ver.
68
De dolor y de agonía
movió la boca Moncada
tragándose la mascada
del tabaco que traía.
Y le dijo niña mía
yo soñaba de que él
sería tu esposo fiel,
pero al conducirse así
que no venga más aquí
y el diablo cargue con él.
69
Ahora te voy a decir
que en ese mismo poblado
hay otro buen abogado
que te podía convenir.
Y Estrella sin recubrir
a gastados pormenores.
Le dijo no más doctores,
pensemos en ganadores,
en peones o en monteros
que sean trabajadores.
70
Pero es posible hija mía
que ensombrezcas tu sendero
de que apuros un montero
mañana te sacaría.
Yo no te preemitiría
que manches nuestro pasado
ni puede ser aceptado
que te vayas a casar
con quien quiera disfrutar
de lo que yo tengo ahorrado.
71
Padre te pido perdón
por lo mucho que te quiero,
pero sabrás que un montero
hoy vive en mi corazón.
Un joven de condición,
trabajador y entusiasta
que sí gasta, solo gasta
lo que su labor le enseña
y con o nuestro no sueno
porque lo suyo le basta.
72
¿Pero quién es el montero?
dilo Estrella ,pronto, dilo,
ese joven es Camilo
mi futuro compañero.
Es el joven a quien quiero
con firmeza y con vehemencia
y si por tu resistencia
tú lo alejas de mi lado.
Hazte el cargo que has tronchado.
Sin compasión mi existencia.
73
Con la blasfemia en la boca
gritó nervioso Moncada,
muchacha desordenada
¿acaso te has vuelto loca?
Se ve que tienes muy poca
experiencia .Eso es lo cierto
formalizar un concierto
de amor que no te conviene
con un joven que no tiene
ni donde caerse muerto.
74
Basta padre de ambición
nunca he soñado riqueza
lo que yo quiero es pureza
hallar en mi corazón.
Cariño ,buena intención
Y más sanos adelantos
porque aborrezco a los tantos
que en la carrera del mal
amasan un capital
con sangre ,odios y llantos.
75
Así dijo y vio llegar
a Camilo su tesoro
cabalgando sobre el moro
en rítmico galopar.
Y Moncada si cambiar
su gesto contradictorio
con nerviosismo notorio
a Camilo le gritó:
ya su labor terminó
pase por el escritorio
76
Camilo como en sueño
el mandato obedeció
y serio se presentó
en la oficina del dueño.
El cual apretando el ceño
dos mil insultos le lanza
y le agrega .Sin tardanza
se va ,no lo quiero ver
que ya usted dejó de ser
el hombre de mi confianza.
77
No faltara más que tenga
en mi casa un empleado
de mi hija enamorado
y sin que a mi me convenga.
Le ruego que más no venga
aquí por la finca mía,
váyase a la serranía
que fue su cuna hasta ayer
y búsquese una mujer
de su igual categoría.
78
Camilo palideció
y fijando la mirada
al caballero Moncada
de esta manera le hablo.
El culpable he sido yo
o mi destino mal trecho;
pero sufriré derecho
la carga de los reveses,
y gracias le doy mil veces
por todo el bien que me ha hecho.
79
Yo comprendo que soy pobre
para mezclar el destino
de un corazón de platino
al mío de plomo y cobre.
.Pero quiero que le sobre
la seguridad, Moncada
que ha esa hija idolatrada
que vierte el llanto más fiero
con toda el alma la quiero
sin perjudicarla en nada.
80
Moncada meditativo
ni siquiera se movía,
quizás porque no tenía
justificado motivo.
Y Camilo con el vivo
principio de su decencia
se encamino con prudencia
acallando el atropello
a recoger todo aquello
que era de su partencia.
(Continuará...)
No hay comentarios:
Publicar un comentario