¡Bienvenido a Cuba en el Tiempo!

Mi interés por mantenerme al corriente con la cultura cubana, nuestra cultura, ha motivado que abriera este blog. Busco, el diálogo cultural en general,y en lo particular, lo que seamos capaces de crear: anécdotas, historias, refranes, música, baile, fotos, artículos, en fin, se acepta todo aquello que tenga que ver con nuestra cultura, con nuestra identidad e idiosincrasia cubana. Pretendemos, viajar con nuestros coterráneos y con los amantes sinceros a la cultura de nuestra tierra, desde lo más antiguo hasta la actualidad. Esperando, que muchos les motive este viaje por Cuba en el Tiempo, de corazón… Les doy la Bienvenida.
Germán A. Portal Depestre
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sábado, 31 de diciembre de 2011

EL CAMAJUANENSE AUSENTE

SEGUNDA DEL OESTE
(El Mondongo)

Segunda del Oeste, vieja zona donde nací, en el legendario Camajuaní, desde hace mucho tiempo. Zona que estuvo rodeada de bares, donde en algunos de sus lares, las prostitutas y los sargentos, se buscaban el sustento, cada uno a su manera.

Municipio es mi pueblo, que guarda la zona segunda, viejo barrio donde aún redunda, saliendo entre tus suelos, las voces de nuestros abuelos, de  padres, pregoneros, obreros, músicos, rumberos y mambises,  que desde arriba hasta abajo forman nuestras raíces.
UN SON PARA LA MUJER CUBANA

Mujer cubana, teñida del color canela,
negra, infusión de azúcar, café, tabaco y ron,
baila conmigo ese sabroso son,
que un cubano criollo siempre anhela.

Son, engendrado por el montuno,
el que florece en tu vientre fecundo,
ese que al bailar por todo el mundo,
dejas marcado con amor profundo,
que como él no hay ninguno.

Son, de tus guajiros y de los poblanos
de esos  que al verte revolotear
hacen con fuerza vibrar
las claves, tres, maracas y bongó
entre sus mágicas manos.

Son, así seducido por tu andar,
son, así estimulado por el batir tu cintura,
y  son, así alimentado con la dulzura,
de la savia de tu voz armoniosa, al canturrear.

Son rural, son urbano,
son campesino, son  tradicional,
son, que para mi es igual,
porque sigue siendo uno,
son finalmente cubano.

Dicen que en la década del treinta,
fue entre los géneros musicales
rebasando los límites nacionales
impulsando la riqueza de su sazón
se supo encaminar el son
hacia los planos más populares.

Cruzó ríos, espacios y mares,
para mitigar sus pesares,
como cual divino tesoro,
interpretado por los Matamoros,
Barroso, Piñeiro, Cuní, Chapotín,
y para completar el fortín,
del son con sus grandes genios,
se suma María Teresa, Arsenio,
y a nuestro Bárbaro del Ritmo
el inolvidable Beny Moré.

martes, 13 de julio de 2010

CHANITO ISIDRON

"Camilo y Estrella" o Amores Montaraces"
(Final)

81
Empaquetó con cuidado
las ropas y los zapatos,
las cartas y los retratos
que Estrellita le había dado.
Y con el bulto a un costado
salió de aquella mansión,
sin odio en el corazón,
pero con pena compleja
como el que se marcha y deja
atrás toda su ilusión.

82
Estrella ,triste y llorosa
vio perderse a su Camilo
sintiendo en el pecho el filo
de una daga poderosa.
Entonces sacó la rosa
que le dio Camilo un día
y en lacerante agonía
le dio un beso apasionado
a la flor por su adorado
que nunca jamás vería.

83
Pasó en silencio el invierno
asomó la primavera
y la belleza campera
palpó su dolor eterno.
Funcionarios del gobierno
la asediaron por amor
y ella con igual valor,
rápido los desechaba,
porque Camilo vibraba
vivo y sano en su interior.

84
Pero así se fue cruzando
el tiempo cruel y ligero
y al desdichado montero
Estrellita recordando.
A Moncada trajinando
lo atacó la hidropesía
cayó grave y murió un día
el anciano Don Patricio
y para mayor perjuicio
falleció doña Maria.

85
Tanto dolor indecible
fue el vía crucis de Estrella
y la situación aquella
le hizo la vida imposible.
El dinero disponible
de algunos bancos sacó
un encargado nombró
para su feudo heredado
y una casa en el Vedado
de la Habana fabricó.

86
Con Pepa la cocinera ,
la criada y un chofer
salía a veces a ver
a la capital por fuera.
Su máquina de primera
sobre el asfalto corría
y cuando le parecía
a su casa regresaba
pensativa se acostaba
y el pasado rehacía.

87
Y una tarde al repasar
un libro de chascarrillos
sintió que algunos chiquillos
reían frente a su hogar.
Mandó al chofer a indagar
la causa de aquella guasa
Y él contesto: lo que pasa
es que el barrio se entretiene
con un mendigo que viene
cantando de casa en casa.

88
A ese tiempo el cantarín
escuálido y harapiento
hizo vibrar su instrumento
en la puerta del jardín.
El chofer quiso por fin
sacarlo por una mano
pero Estrella en mejor plano
dijo con frase elegante
no le prohíbas que cante
si canta punto cubano.

89
Unas monedas sacó
de su perfumado abrigo
y en las mano del mendigo
con gusto las colocó
El cantor de nuevo hirió
las cuerdas de su instrumento
prorrumpiendo de momento
con voz vibrante y lozana
y esta décima cubana
fue su siguiente argumento.

90
¡Oh, maldita sociedad!
con tu repetido nombre
como te burlas del hombre
que vive en la soledad.
Fantasma de la maldad,
vestigio torturador
hado dañino y traidor
mano dura y homicida
como marchitas mi vida
y te burlas de mi amor.

91
Estrella mostró enseguida
el asombro en el semblante
porque la voz del cantante
no le era desconocida.
Y con la razón perdida
y el corazón consternado.
Situándose bien al lado
del trovador de la historia
volvieron a su memoria
los recuerdos del pasado.

92
El cantor era Camilo
que una tumba de abrojos
a más de perder los ojos
La vida tuvo en un hilo.
Pasó un tiempo en un asilo,
pero triste y macilento,
en aquel establecimiento
salio el pobre consternado
con los chuicos del Vedado
a cantar por el sustento.

93
Camilo mi viejo amor
gritó sollozando Estrella.
y Camilo junto a ella
también lloró de dolor.
Estrellita linda flor
pedazo del alma mía
que fuerza me impulsaría
hasta t u lado mujer;
pero sin poderte ver
igual que el último día

94
Ya me ves mi bien así
los abrojos deshicieron
mis dos ojos que supieron
solo mirar para ti.
Muchas lágrimas vertí
en casa del oculista
sin una mano altruista
sin un ángel protector
sin dinero ,sin tu amor
ya casi viejo y sin vista.

95
Estrella puso su frente
sobre Camilo inclinada
Y hasta la misma criada
lloró inconsolablemente.
Fue un momento deprimente
cuando Camilo por fin
exclamaba en su trajín
cuanto me ha pesado Estrella
no haberte llevado aquella
madrugada del jardín.

96
Y Estrella más expresiva
le dijo: vive tranquilo
que yo te querré Camilo
mientras en el mundo viva.
Y si me muero haya arriba
no habrá fuerza que destruya
ni pena que destituya
tu amor de mi corazón
y hasta en la reencarnación
seré solamente tuya

97
Y Camilo con prudencia
contesto: yo no me presto
a serle fardo molesto
al curso de tu existencia.
Yo te quiero con vehemencia
con todo mi corazón
con verdadera ilusión
y las mejores ideas;
pero no admito que seas
víctima de mi pasión.

98
Yo quisiera estar contigo
con la que tanto he soñado;
pero ciego y agobiado
¿que resolverás conmigo?.
Mejor que venga a tu abrigo
quien tu placer constituya
que un paraíso construya
en donde feliz vivir
y tú te puedes sentir
orgullosa de ser tuya.

99
Déjame de peregrino
la claridad implorar,
que no quiero quebrantar
las leyes de mi destino.
No me apartes del camino
complicado de la suerte
Y búscate a un joven fuerte
con el que feliz serás,
no yo que no tengo más
que miserias que ofrecerte.

100
Estrella se desmayó
En brazos de su criada
Y al mirar ya reanimada
A Camilo no encontró.
El cual desapareció
con ligereza inaudita.
a sufrir su amarga cuita
mucho mejor como errante
antes que ser el causante
del fracaso de Estrellita.

101
Y abandonando los suelos
policromos de El Vedado
embarcó y llegó al condado,
la cuna de sus abuelos.
Los viejos y los chicuelos
al ver al mendigo errante
se le pusieron delante
Y le dijeron así
llega que tienes aquí
una noticia importante.

102
Tu primo Juan Espinosa
murió el domingo pasa
y sin testar ha dejado
una fortuna cuantiosa.
Las Sierras de Vista Hermosa,
la finca del Sabicú,
los potreros del Sijú,
el ingenio Santa Irene.
Y se dice que no tiene
otro heredero que tú

103
No me asusten caballeros
con ese cordial reclamo
que yo no me sueño amo
de ingenios, ni de potreros.
Hubo asombro, los voceros,
con muy buena voluntad,
reverencia y seriedad,
lo llevaron a un notario
que llenando un formulario
le confirmó la verdad

104
Camilo en esa semana
no durmió lo suficiente
al volverse hombre solvente
de la noche a la mañana.
Una gran casa cubana
hizo en la finca primera
y planeó una carretera
con el mejor contratista
y no quedó un oculista
en Cuba que no lo viera.

105
De Cuba fue a la Argentina
fue A Francia ,fue a Gran Bretaña
a Italia, después fue a España
y en Berlín gastó una mina.
Por último en la Gran China.
lo vio el doctor Fu Man Chen
del hospital Sun Yan Sen
quien con un cristal al rojo
le devolvió vista a un ojo
al extremo de ver bien.

106
Estrella constantemente
se vio en la casa sufriendo
casi a diario recibiendo
amenazas de un pariente.
Otro rico intransigente
primo hermano de la madre,
un acreedor y un compadre
se ligaron con Arniella,
para despojar a Estrella
de la herencia de su padre

107
Y tantas cosas tramaron
contra la sufrida Estrella
que los parientes y Arniella
en la calle la dejaron.
Las leyes no respetaron
las escrituras siquiera
y lograron la manera
de ver a la joven chica,
descender de joven rica
a un puesto de cocinera.

108
A trabajar se entregó
Estrellita en el Vedado
ocultando su pasado
que a nadie se lo contó.
Sus dolores silenció
fuertemente decidida
a sufrir la sacudida
del destino y sus conceptos
víctima de los preceptos
del tribunal de la vida.

109
Camilo ya de regreso
llegó del lejano Oriente;
y estaba precisamente
ignorante del suceso.
Contento rosado y grueso
desembarcó de aquel viaje
le dio a un chofer su equipaje,
sonrío con regocijo
y distraído le dijo:
Lléveme al Hotel Pasaje.

110
¿ Viene usted a conocer
a nuestro país hermano?
Lo conozco soy cubano
nativo en todo mi ser.
Pero entonces el chofer
después de mucho mirar
a Camilo y meditar
dijo en palabras corteses
yo a usted lo he visto otras veces;
pero no sé en que lugar.

111
Camilo muy reposado
entró en consideraciones
y ciertas explicaciones
le ofreció de su pasado.
El chofer sobresaltado
y nervioso sonreía
y hablando más todavía
lo pudo reconocer
puesto que él era el chofer
que Estrella antes tenía.

112
El chofer noble y cordial
le habló de la época aquella
y la situación de Estrella
fue su tema principal.
La dejaron sin un real
exclama con buen juicio
y qué haría Don Patricio
Señor si resucitara
y a su hija la encontrara
al borde del precipicio.

113
¿ Pero bueno en qué lugar
está Estrella trabajando?
pregunta disimulando
Camilo su malestar.
Yo no le puedo explicar
triste el chofer le responde
y me han dicho que se esconde
cuando sale a cualquier lado
y trabaja en EL Vedado;
pero nadie sabe donde.

114
Llegan por fin al Pasaje
Camilo pide su cuarto,
y el chofer hace el reparto
de su pesado equipaje.
Camilo cambia de traje,
come y ,pensando en Estrella,
recorre la noche aquella
por las calles de El Vedado
con ese predestinado
instinto de dar con ella.

115
Entró serio y fatigado
a una bodega que había
al instante en que pedía
una joven un mandado.
Bien vestido y rasurado,
con gafas y con bastón,
daba bien la sensación
de ser un hombre importante,
y a la joven elegante
le rogó la información

116
Perdóneme ,señorita,
¿sabrá usted donde pudiera
dar con una cocinera
que la llaman Estrellita?
Joven bastante bonita
de cuerpo fresco y juncal,
que una propiedad rural
de sus padres heredó
y un grupo infame privó
de todo su capital.

117
Camilo…, yo misma soy,
Y tú estás desconocido.
¿Qué mano te ha conducido
hasta el lugar donde estoy?
Un presentimiento hoy
tuve en el amanecer,
que estaba punto a caer
en una cama sombría
y que sola moriría
sin jamás volverte a ver.

118
Esto dijo…y sollozó
como en cadena expiatoria
y toda su triste historia
a Camilo le contó
Él también se impresionó
y escuchando cabizbajo
le explicó que el plan que trajo
en práctica lo pondría.
Y Estrellita al otro día
se despidió del trabajo

119
Un mes después, la pareja
animada concurría
a unirse en la notaría
del doctor Pascual Calleja.
Por la ventana y la reja
se asomaban los amigos;
entraba por los postigos
la brisa acariciadora
y el chofer y su señora
firmaban como testigos.

120
Ciñe el notario los lazos
de un amor fuerte y viril
y del código civil
les recuerda unos pedazos.
Estrella mira los trazos
multicolores del cielo
y cambia su oscuro velo
de dolor por alegría
contenta porque veía
hecho realidad su anhelo.

121
Calleja la tarde aquella
pasó un exhorto dispuesto
para exigir el arresto
del doctor Cesar Arniella.
Aceptada la querella
fue por nuestro Tribunal
solicitando el fiscal
distintas penalidades
por robos y falsedades
en documento oficial.

122
Para presidio fue Arniella
como el autor material
y a su propiedad rural
fueron Camilo y Estrella.
Donde hay una casa bella,
un valle verde y grandioso,
un paisaje primoroso,
lindo sol que reverbera
sublime brisa campera,
cielo azul y cielo hermoso.

FIN

CHANITO ISIDRON

"Camilo y Estrella" o "Amores Montaraces"
(Segunda parte)

41
Camilo tiene amarrado
Junto a su cuello un pañuelo,
Y el aceite de su pelo
Le da un brillo exagerado.
Arroja el sombrero a un lado,
Se afloja la guayabera,
Tose, como si quisiera
Deshacerse de la murria,
Y al compás de la bandurria
Se expresa de esta manera.

42
Oh maldita sociedad
Con tu repetido nombre,
Como te burlas del hombre
Que vive en la soledad.
Fantasma de la maldad,
Vestiglo torturador,
Hado travieso, traidor,
Mano dura y homicida,
Como marchitas mi vida
Y te burlas de mi amor.

43
Desgracia es haber nacido
Sin esperanza ninguna
Y sin bienes de fortuna
Vivir lo que yo he vivido.
Sufrir como yo he sufrido
Por un ángel bienhechor
Y contemplar mi labor
Como perdido tesoro
Porque viene a ser el oro
Obstáculo de mi amor.

44
Todos los trabajadores
A Camilo celebraron
Y juntos le tributaron
Aplausos atronadores.
Y ligada a los rumores
De la clase popular
Salió Estrella, sin mostrar
Su pena, callada y fiera
Para que nadie la viera
Amargamente llorar.

45
Arniella no se dio cuenta
Exacta del incidente,
Y Estrellita nuevamente
En la sala se presenta.
En su rostro no aparenta
Amargura ni sufrir,
Y después de recibir
De todos la admiración
Se termina la reunión
Y se recoge a dormir.

46
Aquella noche la luna,
Sugestiva y caprichosa,
Dibujaba en cada rosa
Su faz, sin mancha alguna.
Y siendo como la una
Surge por la casa aquella
Un hombre que se descuella
Muy junto a la celosía,
Y es Camilo que tenía
Una cita con Estrella.

47
¿Pero cómo pudo ser
esa cita concertada?
Cuando él no le dijo nada
Ni apenas la pudo ver.
Es que Estrella al no poder
Conversar con él siquiera,
Procuró de esa manera
Ver su enigma despejado
Y le trasmitió el recado
Con Pepa la cocinera.

48
Camilo lanza un silbido
- que es la consigna de Estrella -,
y cuyo rumor por ella
es perfectamente oído.
Con un ligero vestido
Sala hasta el jardín la diosa,
Y con la voz temblorosa
Le dice, queda y aparte:
“Te cité para confiarte
una misión peligrosa.”

49
“Yo se que sufres por mi
una pasión desmedida
y también se va mi vida
Languideciendo por ti.
Cuando cantas por ahí
Tu más sana aspiración,
Me golpea tu razón
Como duros latigazos
Y parece que a pedazos
Se me escapa el corazón.

50
“Camilo, soy prisionera
por ajena voluntad,
porque ni la libertad
del amor tengo siquiera”
Y antes su voz lastimera
Camilo le dijo así:
“ Oh, ya me tienes aquí,
para liberarte vengo,
y exígeme lo que tengo
Estrella, que hacer por ti.”

51
“Si estás dispuesto por mí
a sacrificar tu suerte,
lo que quiero agradecerte
es que me saques de aquí.
Porque de seguir así
En la tristeza sumida
Veré mi fresca y florida
Juventud palidecer
Como la que viene a ser
Presa de la propia vida.”

52
“Tú sabes que don Patricio
te quiere entrañablemente
y que un golpe contundente
le haría perder el juicio.
Imagínate el prejuicio
Para un padre, que es buen hombre,
Provocarlo, que se asombre
Entre adiós y entre agravios
Hasta brotar de sus labios
La maldición de mi nombre.”

53
Con la hacienda el vecindario
Entre el silencio dormía,
Y Estrellita suyo hacía
El consejo extraordinario.
Como cuentas de un rosario
Sus lágrimas en el suelo
Formaban fértil arroyuelo
Y Camilo, consecuente,
Sobre aquel rostro inocente
Empapaba su pañuelo.

54
“No llores, niña querida,
y resígnate a esperar
a ver si puedo cambiar
el futuro de tu vida.”
Y ya más restablecida
Estrella le contestó:
“Yo no puedo seguir…, no,
sufriendo la opresión fuerte
ni conforme con la suerte
que el mundo me deparó.

55
“Camilo, mi amor, te ruego
que destruyas la cadena
que tan férrea me condena
a llegar a donde llego.
Reacuérdate que reniego,
Con razón, del hado cruel
Que en agitado tropel
Me obliga a que me descombre
Fingiéndole amor a un hombre
Que nunca soñé con él.”

56
Así dijo: …Y al estilo
De guajirita cubana
Juntó su boca de grana
A la boca de Camilo.
Y ya casi…, casi al filo
Auroral del nuevo día,
Se agitó la sitiería
Con los gallos que cantaban
Y los amantes estaban
Abrazados todavía.

57
Ya Moncada en su trajín
En la cocina se hallaba,
Pero ni se imaginaba
A su hija en el jardín.
Entra en su cuarto, por fin,
Estrella para acostarse
Y Camilo a presentarse
A su jefe inconsecuente
Simulando, seriamente
Que acababa de levantarse.

58
Pasa por el comedor
- sin que el sueño se lo prive –,
y en la cocina recibe
órdenes del superior.
Su cotidiana labor
Comienza con mano experta;
Y la vaquería alerta
para un rápido reparto,
y como a las nueve y cuarto
Estrellita se despierta.

59
Moncada indiscretamente
Le dice a Doña María:
“Ya se está llegando el día
que Estrella ni lo presiente,
pues a fines del presente
mes me tienen avisado
que llevemos al poblado
con todo lo suyo a Estrella,
que se casará con ella
nuestro amigo el abogado.

60
“Para siempre se unirán
los muchachos ese día
y con mayor garantía
mis negocios marcharán.
Los colindantes tendrán
Que respetar mi cercado,
Y quizás algún ganado
Ajeno rescataremos,
Porque ya entonces tendremos
En la casa un abogado.

61
Yo sé bien que para Estrella
no es grato el abogadito;
pero es que yo necesito
matrimoniarlo con ella.
Teniendo al doctor Arniella
mejora mi situación .
Ya verás la posición
que nos iremos ganando.
Y Estrella estaba escuchando
Toda la conversación.

62
Muy triste se levantó
y dándose maquillaje
estaba cuando de viaje
un mensajero llegó.
Impaciente preguntó
por la señorita Estrella
y conducido ante ella
le entregó con mano fría
un sobre que remitía
Marión la hermana de Arniella

63
Marión confidencialmente
a Estrellita le decía
como su hermano aquel día
pecó de forma indolente.
Y agregaba ten presente
que mi buen hermano Estrella
ha raptado a una doncella
que lo acompañó a un convite,
pero mi padre no admite
el matrimonio con ella.

64
Tu perdona la locura
cometida por mi hermano
hoy víctima del mal sano
destino que lo tritura;
pero arrepentido jura
que aunque el mal paso fue así
muy pronto irá por ahí.
para darte explicaciones
por las buenas intenciones
Que aún abriga por ti.

65
Estrella exclamó mejor
y tiró la carta abierta
porque ya encontraba puerta
de salida a su dolor.
Y llamando a su señor
Padre ,que ahora había llegado,
le dijo Padre estimado,
según me cuenta Marión,
todo el sol de tu ilusión
en un día se ha eclipsado.

66
De que sol hablas Estrella
que dices que se ha eclipsado
hablo del paso mal dado
por mi exprometido Arniella.
Repasa la carta aquella
enviada por Marión
donde con su explicación
me hace saber que su hermano
ha caído en el pantano
hondo de la corrupción

67
En el pueblo ha seducido
a cierta mujer incauta
y ya eso altera la pauta
del juramento ofrecido.
Ya su hermana ha prometido
que dejará esa mujer
enseguida para ser
mi esposo y vivir por mi,
pero que no vuelva aquí
que no lo quiero ni ver.

68
De dolor y de agonía
movió la boca Moncada
tragándose la mascada
del tabaco que traía.
Y le dijo niña mía
yo soñaba de que él
sería tu esposo fiel,
pero al conducirse así
que no venga más aquí
y el diablo cargue con él.

69
Ahora te voy a decir
que en ese mismo poblado
hay otro buen abogado
que te podía convenir.
Y Estrella sin recubrir
a gastados pormenores.
Le dijo no más doctores,
pensemos en ganadores,
en peones o en monteros
que sean trabajadores.

70
Pero es posible hija mía
que ensombrezcas tu sendero
de que apuros un montero
mañana te sacaría.
Yo no te preemitiría
que manches nuestro pasado
ni puede ser aceptado
que te vayas a casar
con quien quiera disfrutar
de lo que yo tengo ahorrado.

71
Padre te pido perdón
por lo mucho que te quiero,
pero sabrás que un montero
hoy vive en mi corazón.
Un joven de condición,
trabajador y entusiasta
que sí gasta, solo gasta
lo que su labor le enseña
y con o nuestro no sueno
porque lo suyo le basta.

72
¿Pero quién es el montero?
dilo Estrella ,pronto, dilo,
ese joven es Camilo
mi futuro compañero.
Es el joven a quien quiero
con firmeza y con vehemencia
y si por tu resistencia
tú lo alejas de mi lado.
Hazte el cargo que has tronchado.
Sin compasión mi existencia.

73
Con la blasfemia en la boca
gritó nervioso Moncada,
muchacha desordenada
¿acaso te has vuelto loca?
Se ve que tienes muy poca
experiencia .Eso es lo cierto
formalizar un concierto
de amor que no te conviene
con un joven que no tiene
ni donde caerse muerto.

74
Basta padre de ambición
nunca he soñado riqueza
lo que yo quiero es pureza
hallar en mi corazón.
Cariño ,buena intención
Y más sanos adelantos
porque aborrezco a los tantos
que en la carrera del mal
amasan un capital
con sangre ,odios y llantos.

75
Así dijo y vio llegar
a Camilo su tesoro
cabalgando sobre el moro
en rítmico galopar.
Y Moncada si cambiar
su gesto contradictorio
con nerviosismo notorio
a Camilo le gritó:
ya su labor terminó
pase por el escritorio

76
Camilo como en sueño
el mandato obedeció
y serio se presentó
en la oficina del dueño.
El cual apretando el ceño
dos mil insultos le lanza
y le agrega .Sin tardanza
se va ,no lo quiero ver
que ya usted dejó de ser
el hombre de mi confianza.

77
No faltara más que tenga
en mi casa un empleado
de mi hija enamorado
y sin que a mi me convenga.
Le ruego que más no venga
aquí por la finca mía,
váyase a la serranía
que fue su cuna hasta ayer
y búsquese una mujer
de su igual categoría.

78
Camilo palideció
y fijando la mirada
al caballero Moncada
de esta manera le hablo.
El culpable he sido yo
o mi destino mal trecho;
pero sufriré derecho
la carga de los reveses,
y gracias le doy mil veces
por todo el bien que me ha hecho.

79
Yo comprendo que soy pobre
para mezclar el destino
de un corazón de platino
al mío de plomo y cobre.
.Pero quiero que le sobre
la seguridad, Moncada
que ha esa hija idolatrada
que vierte el llanto más fiero
con toda el alma la quiero
sin perjudicarla en nada.

80
Moncada meditativo
ni siquiera se movía,
quizás porque no tenía
justificado motivo.
Y Camilo con el vivo
principio de su decencia
se encamino con prudencia
acallando el atropello
a recoger todo aquello
que era de su partencia.

(Continuará...)

CHANITO ISIDRON

"Camilo y Estrella" o "Amores Montaraces"
(Primera Parte: 1-40)
Chanito Isidrón, escribió decímas preciosas, ya lo hemos comentados otras veces, unas escritas con jocosidad y otras no tanto. Dentro de las obras que nos dan la sensación de respirar aires añejos de la campiña cubana, está la de "Carmilo y Estrella" o Amores Montaraces", en ella no solo se describe el trabajo diario de monteros, amos y capataces de tierra adentro, también, hayamos el amor entre dos jóvenes cuyos nombres tomó Chanito para titular su novela. Está escrita en 122 décimas, una verdadera joya de este distinguido repentista cubano que merece la pena leer y que hoy dejo en sus manos:

1
Un campo maravilloso,
Lindo sol que reverbera,
Sublime brisa campera,
Cielo azul y suelo hermoso.
Un valle verde y gracioso,
Una montaña intrincada,
Una límpida cañada
Y una espléndida vivienda,
Todo eso es la gran hacienda
De don Patricio Moncada.

2
Tiene el viejo don Patricio
Una posición que encanta,
Lugar donde se levanta
Un señorial edificio.
Enemigo del bullicio
Emigró de la ciudad,
Y en aquella soledad
Cómodamente instalado
Cuidaba de su ganado
Y de su gran heredad.

3
A pesar de poseer
Un Packard negro, cerrado,
Montar su potro dorado
Constituye su placer,
En el que suele correr
Detrás de la vaquería.
Y su señora María
Arrogante lo requiere
Al ver que su esposo quiere
Ser un joven todavía.

4
Con tres o cuatro peones
Y competentes monteros
Revuelve de los potreros
Los más remotos rincones.
Inspecciona los cuartones
Donde está la novillada,
Y por la fértil aguada
Cautelosamente pasa
Hasta volver a su casa,
Que es de todos respetada.

5
Como que aquel edificio
Domina desde la loma,
Doña María se asoma
Esperando a don Patricio.
Y bajo un cedro novicio
Espera impaciente Estrella,
Única hija de aquella
Unión firme y hacendosa;
Ella, joven virtuosa
Y exquisitamente bella.

6
Por el lado de la hermosa
Pasan algunos peones
Sintiendo en sus corazones
Amor, o no sé qué cosa.
Pero Camilo Espinosa,
Que es uno de los monteros,
Se demora en los potreros
Atracando a unos novillos,
Remendando los portillos
Y curando unos terneros.

7
Don Patricio a la carrera
Llega a su hogar, se desmonta,
Y con actitud muy pronta
Abraza a su compañera.
Estrellita sola espera
Con cierta preocupación,
Desde el cedro atención
Pone el padre que ha llegado,
Con gesto delicado
Le pide la bendición.

8
Don Patricio, de seguida
Entra, como de costumbre,
Y a su voz la servidumbre
Muestra la mesa enseguida.
Toda la gente reunida
Se sienta para almorzar,
Y ya casi al comenzar
Moncada dice intranquilo:
“Esperemos por Camilo,
Que debe estar al llegar.”

9
Camilo, que terminó
La tarea encomendada,
A la casa de Moncada
Contento se dirigió.
En el camino cortó
Una flor fragante y bella,
Siguió, y al hallar a Estrella
Bajo el cedro todavía,
Se le dio porque traía
Dicho obsequio para ella.

10
Y al entregarle la flor
Sonriente y satisfecho,
Sintió calor en su pecho
Y en su corazón amor.
Pero desde el comedor
Salió el viejo y gritó así:
“Camilo, llega hasta aquí
A ver si al fin almorzamos,
Que sin almorzar estamos
y esperábamos por ti.”

11
Camilo pone su moro
Enfrente del comedor,
Y Estrella pone la flor
Dentro de un cofre de oro.
Él entra, uniéndose al coro,
Y comienzan a almorzar
No sin antes comentar
En un tono muy mesurado
Que falta mucho ganado
Todavía por trancar.

12
“A la una tú te vas
- le dice entonces Moncada –
Y llevas la novillada
A los potreros de atrás.
Ve con Juan y Nicolás
Que vaya y le diga a Prado
Que asegure a su ganado
- si es que no la va a vender –
Porque me van a poner
Las cercas en mal estado.”

13
Así lento trascurrió
El día en su desencanto,
Hasta que el oscuro manto
De la noche lo envolvió.
Camilo se recogió
- no porque el sueño descuella –,
Pues le fue la noche aquella
De dudas torturadoras
Y se pasó muchas horas
Delirando por Estrella.

14
Las tres de la madrugada
Toca un cronómetro viejo,
Y él se tira con despejo,
Sin haber dormido nada.
En la cocina Moncada
Habla con doña María
Y le dice: “Todavía
Nicolás está dormido
Y ni Juan ni Tito han ido
A ordeñar la vaquería.”

15
“Felices, doña María,
Igual a usted, don Patricio”
- les dice, pasando el quicio,
Camilo, por cortesía.
“! Recoge la vaquería
Para el ordeño adecuado!”,
le dice muy sosegado
El señor dueño a Camilo,
Y este sale con sigilo
Para cumplir lo mandado.

16
Se interna por los breñales
Recolectando el ganado
Y canta sugestionado
Décimas sentimentales.
Argumentos pasionales
Que en uno de ellos decía:
Cuándo se llegará al día
Que tanto mi alma desea
Que a mi derecha te vea
Y pueda nombrarte mía

17
Ilusión, dulce ilusión
- sigue Camilo diciendo -,
Por amor está sufriendo
Torturas mi corazón.
El tedio y la confusión
Me abaten constantemente
Y pido al Omnipotente,
Mi Diosa, que pueda hablarte
Para entonces declararte
Todo lo que mi alma siente.

18
Sin embargo, aquel sensible
Montero que así cantaba,
Reconocía que estaba
Prendado de lo imposible.
Por eso, más apacible
Siguió buscando el ganado,
Aunque bastante afectado
Porque a solas presentía
Que suyo nunca sería
Aquello que había soñado.

19
Moncada en conversación
En la mesa dijo un día
Que para Estrella quería
Un hombre de “posición”
Jamás a un pobre peón
Extraviado y sin un kilo.
Y en los ojos de Camilo
Dos lágrimas desprendidas
Corrieron despavoridas
Como las aguas del Nilo.

20
Y aquella conversación
Fue la que tuvo a Camilo
Constantemente intranquilo
Sin remedio a su aflicción.
Mejorar su situación
Era lo que pretendía
Procurando ver si un día
Con Estrella se casaba,
Por eso a veces compraba
Billetes de Lotería.

21
Y en esa meditación
Horrible, como ninguna
Recogía una por una
Las vacas de aquel cuartón.
Y dado a la ocupación
De ordeñar aquel ganado
Llegó Moncada apurado
Y dijo: “Al aclarar
Empiézate a preparar,
Que tienes que ir al poblado.”

22
“El bayo de Nicolás,
que está en el rincón aquel,
lo ensillas, montas en él
y llévate otro detrás.
Hasta el pueblo llegarás
Y en el barrio Julio Mella
Procura al doctor Arniella,
Abogado de renombre,
Que vendrá acá ese buen hombre,
Ya que es el novio de Estrella.”

23
Camilo llegó al poblado
Y tanto y tanto indagó
Hasta que al fin encontró
La casa del abogado.
Le da el aviso al criado
Y este, muy discreto, llama
Por el doctor, en su cama
Se despierta sonriendo
Y sale al portal luciendo
Un elegante pijama.

24
Saluda al joven montero
Y Camilo cortésmente
Le contesta sonriente
Quitándose su sombrero.
Y le dice: “Caballero,
Por mandatos de Moncada
Le traje bestia equipada
Para que vaya a su hogar
En cuyo bello lugar
Es su vista esperada”

25
“Muy bien. Espere un momento
que yo tome el desayuno”,
y al humillado montuno
le dio en el portal asiento.
Fingiendo hallarse contento
Camilo meció el sillón
Y en esto salió Marión,
Hermana carnal de Arniella,
Y aquel montero con ella
Entabló conversación.

26
Marión pregunta a Camilo
- con visos de vanidad-
si en aquella soledad
podía vivir tranquilo.
Y con delicado estilo
Camilo le contestó.
“A mi no me apena, no,
porque mi difunto padre
desde que faltó mi madre
al campo me dedicó.”

27
“Huerfanito me quedé
en casa de don Patricio,
y anhelando algún oficio
al campo me dediqué.
Y hoy soy dichoso, porque
La campiña me entretiene
Y aunque yo si a mano viene
Soporte mis aflicciones,
Pero que preocupaciones
Hoy todo el mundo las tiene.”

28
Echóse a reír Marión,
Y ahogando triste suspiro
Calló, porque aquel guajiro
Le inspiraba compasión.
Y buscando variación
Para la entrevista aquella
Habló con calor de Estrella
Afirmando con bondad
Los vínculos de amistad
Entre los Moncada y ella.

29
Salió el joven abogado
Con sus guantes y su fuete
Y como un hábil jinete
Subió al caballo dorado.
Camilo determinado
Imitó la misma acción
Llevando en su corazón
Como indisoluble huella
Una mirada de Estrella
Junto al adiós de Marión.

30
Y a medida que tomaron
El camino orientador,
El montero y el doctor
A la charla se entregaron.
Primeramente trataron
Algo de la vaquería,
La finca y la serventía
Que cruza la tierra aquella,
Y después mencionó Arniella
La mujer a quien quería.

31
El doctor dijo impaciente
“Por Estrella amo es coto,
Pero hace tiempo la noto
Distraída y displaciente.”
Contestó: “Mire, doctor,
Estrellita en su interior
Tiene un pebetero intacto
Donde se impregna el extracto
Del incienso de su amor.”

32
El abogado miró
De una manera indecisa
Y en su boca una sonrisa,
Forzada, se dibujó.
Se repuso y agregó:
“Quiero con ansias tales
que de aquellos arrabales
pienso sacarla enseguida
porque allí pasa su vida
entre yerbas y animales.”

33
Y tras del serio prejuicio
A las bestias excitaron
Y al poco rato llegaron
Al hogar de don Patricio.
Incomparable bullicio
En el portal se produjo.
El doctor salta con lujo
Ante un perro que les ladra
Y Camilo hasta la cuadra
Los dos caballos condujo.

34
“Muchacho, cómo has saltado”,
Le grita doña María,
Y con profunda alegría
Abraza a recién llagado.
Él, un tanto contrariado,
Pregunta por Estrellita;
La madre a salir la invita
Y ella dice en buen lenguaje:
“Me estoy cambiando de traje,
Dígale que voy ahorita.”

35
Empiezan a conversar
Arniella y doña María
En torno a la vaquería
Y a las plantas sin podar.
Y ya después de tratar
Sin límites del ambiente
Sale Estrella, indiferente
En su traje de arrebol,
Con la brillantez del sol
Que nos regala el oriente.

36
El doctor deja su asiento
Para saludar a Estrella
Y comprende que hay en ella
Un frío retraimiento.
Pero sin perder su aliento
Sale a tenderle sus brazos
Y ella, entre encajes y lazos,
Le da la mano con calma
Como si viera su alma
Cayéndose a pedazos.

37
Arniella toma por fin
De la mano a su adorada
Y van hasta la enramada
Que da sombra en el jardín.
Ella le obsequia un jazmín,
Y él, aspirando su olor
Suave y embalsamador
Que da el jazmín perfumado
Se aprieta más de su lado
Y le conversa de amor.

38
Llaga Moncada; al momento
Lo siente llegar Estrella,
Y con el doctor Arniella
Se amplía el recibimiento.
“Al fin, en nuestro aposento”,
le dice el viejo al doctor.
“En su casa, si señor,
donde tan dichoso vive
trabaja, piensa y recibe
el aire saturador.”

39
Aquella noche, en la casa
Familiar de don Patricio
En animado bullicio
Toda la gente se pasa.
Una lechona se asa,
Se coce un arroz con pollo,
Y en el franco desarrollo
De la parranda estupenda
Un poeta de la hacienda
Ofrece un punto criollo.

40
Y como que en la reunión
No hay más muchachas que ella
El poeta para Estrella
Hace una composición.
Celebra su perfección,
Su fino porte y su estilo
Como una Venus de Milo,
Cleopatra, Aspasia o Helena,
Y al fin de esa cantinela
Empieza a cantar Camilo.

(Continuará...)

sábado, 10 de julio de 2010

VILLA CLARA


Himno Villa Clara

A Villa Clara pueblo dichoso

Nuestros cantos de amor entonemos

Su bello nombre glorifiquemos

Su ameno campo, su cielo hermoso.

Su ameno campo, su cielo hermoso.

La patria noble de ilustre dama

Que es un dechado de caridad.

Patria que siempre mágica un glamor

La llama ardiente de libertad.

Sus verdes campos y sus colinas

Retratan ondas de ríos sutiles

Sus hijas lucen bellos perfiles

Y cual de ángel,

y cual de ángel Guiadas divinas.

Gloria, gloria a Villa Clara

Que es la patria de invicta matrona

Gloria a Marta que pueblo pregona

Angel del pobre y dama preclara,

Angel del pobre y dama preclara.

lunes, 5 de julio de 2010

CUBA EN EL TIEMPO: CHANITO ISIDRON

CUBA EN EL TIEMPO: CHANITO ISIDRON

CUBA EN EL TIEMPO: CHANITO ISIDRON

CUBA EN EL TIEMPO: CHANITO ISIDRON

CHANITO ISIDRON

YO FUI BARBERO

Hace tiempo que no cojo

tijera, peine y navaja,

y si la espuma me cuaja

me engurruño y me acomplejo.

Pero allá en mi tiempo viejo

atendí una barbería,

¡y miren cómo sería

mi trabajo concienzudo,

que entraba un viejo peludo

y hecho un muchachón salía!

Un día afeitando a un sordo

no sé cómo resbalé

y la nariz le llevé

y parte del dedo gordo.

Yo, que igual zurzo que bordo,

se los cosí con denuedo,

y aquello fue el gran enredo,

pues le puse al infeliz

aquel dedo en la nariz

y la nariz en el dedo.

CHANITO ISIDRON

LAS QUE SE PINTAN EL PELO

Las que se pintan el pelo

Tienen que ponerse un paño

Porque el cabello castaño

Se le pone marañuelo.

Otras cogen un pañuelo

Embarrado en aguardiente

Que hace el color resistente

Sin ninguna variación

Pero el olor a rincón

A cuatro cuadras se siente.

Las que se pintan las canas

Les luce muy bien el coco

Pero en cuanto llueve un poco

Se van poniendo galanas.

Hay algunas veteranas

Que usan muy mala pintura

Y luego hasta la cintura

Les llega la bobería

Cuando a la carrocería

Se le corre la pintura.

Hace poco he visto yo

Que a una dama encopetada

Que con vija colorada

El cabello se tiñó

Un día se le corrió

Que la vija por todo el traje

Y al regresar al pasaje

Le dijo alegre a una hija

Bueno ahora si que la vija

Le dio color al potaje.

Yo bailé con una bella

Que de rubia se guillaba

Y mi nariz me quedaba

Dentro del cabello de ella,

Toda la pintura aquella

Se fue con el restregado

Y me dijo amigo amado

Si volvemos a bailar

Vas a tener que guardar

La nariz en otro lado

CHANITO ISIDRON

Desde mi infancia, siempre le atribuí un respeto especial a los trovadores y repentistas. Esta añeja afición, viene de esos ratos en que mi padre, cantante trovador, de pueblo, no de teatros ni de cine, sino de los que en los tiempos de "Mamá Seré"cantaban a las mujeres debajo de su ventana, o de los que con un grupo de amigos se reunían en el patio de la casa, con unas masitas de puerco, yuca y una botella de ron para compartir sus canciones. Desde antes de 1959, me sentaba en sus piernas, para que escuchara el sonido patrón de las claves, de las guitarras y el contrapunteo del Laúd o el Tres que sentía como me llegaba al corazón. A su lado, y desde una pequeña radio, sobre la que en algunas ocasiones, teníamos que atizar sobre su armazón, con un golpe seco, como el que se le da al bongó para hacerlo sonar, porque, el pobrecillo se quedaba sin habla, en más de una ocasión. Por su bocinilla afónica, escuchamos, del punto cubano, los versos más populares; las rimas y las leyendas más hermosas, que se le puede dedicar a un ser humano, a la vida cotidiana, los sucesos o a la naturaleza. Sus interpretes fueron varios, y no pretendo enumerarlos aquí, porque abundan los libros y artículos en Internet, para enterarse de quienes fueron los principales hacedores del repentismo en Cuba.

Sin embargo, sí voy a retomar el nombre de uno de estos trovadores, al cual, siempre admiré. Pienso que siempre que se hable de la poesía donde se ponga el humor nuestro, el del pueblo cubano, no se puede dejar de mencionar a Cipriano Isidrón Torres, conocido artísticamente como <Chanito Isidrón>.


Chanito Isidrón, nació en Calabazar de Sagua, el 26 de septiembre de 1903, dos meses mayor que mi padre. Falleció en la Habana el 22 de julio de 1987. Llegó a los planos populares, participó en programas de la radio y la televisión, era prácticamente imposible que mi padre, tan amante al Punto Cubano, dejara de oír a Chanito Isidrón.


MI 75 ANIVERSARIO

Ya inició el último cuarto

de siglo de haber nacido

y mi madre haber sufrido

el ¡ay! del último parto.

Si lo olvido reparto

en etapas prudenciales

son tres las más esenciales,

y la final será ésta

que coronará mi testa

con las nieves invernales.

Y yo, Cipriano Isidrón -

quizás si mi nombre asombre,

porque quien me puso el nombre

no me tuvo compasión.

Pero hay una explicación

por muchos desconocida

y es que mi madre querida

que se llamaba Cipriana,

años cumplió la mañana

en que me trajo a la vida.

Por esa causa al chiquito

denominaron Cipriano;

el Cipriano bajó a Chano

y Chano vino a Chanito.

Muchas manos han escrito:

“Señores Chano y Sidrón”,

figurándose que son dos,

como Diana y Apolo,

sin saber que es uno solo

largo, flaco y narizón.

Y no me equivoco. Ya estoy

en el momento supremo

de la vida y no le temo

si el último tumbo doy.

¿La tumba me llama? Voy

con mi modesto equipaje

a realizar ese viaje

de precisión absoluta

y con la hoja de ruta

en el bolsillo del traje.